Normalmente las casas que nos ofrecen no nos parecen totalmente seguras, y es por todo esto que acabamos instalando sistemas de seguridad arcaicos que rompen la estética de nuestra casa.
La entrada al edificio cuenta con un sistema de control de acceso mediante tarjetas, con él, la puerta se abrirá con acercar la tarjeta, pero además de esto nos permitirá llevar un control de las personas que entran en el edificio (mantenimiento, limpieza...), pudiendo, entre otras cosas, deshabilitar tarjetas cuando sea necesario.
Las zonas comunes están dotadas de cámaras de seguridad conectadas a un disco duro y grabador digital.
El sistema cumple con la normativa de la Agencia Española de Protección de Datos, es por ello que a todas estas imágenes solo tiene acceso el administrador, para ser utilizado en caso de necesidad.